Me ha llegado por correo esta mañana. El tipo firma como Ezcritor y escribía para 20 minutos. Leedlo y reid un ratejo.
“Por el orgasmo creo en Dios.
Me he acostumbrado a ese milagro, incomprensiblemente.
1+1, masturbarse proporciona orgasmos.
Es sano, Natural, Es un instinto, igual que alimentarse y es gratis. Uno puede estar masturbándose todo el día y no pagar impuesto alguno por ello.
No entiendo porqué la sociedad prohíbe masturbarse en público. Sería hermoso ver a la gente disfrutar, en cualquier sitio, ver gente feliz, te meterían en la cárcel.
La sociedad puede ver tus lágrimas, jamás tu semen.
Sólo debería de estar prohibido retener a una persona contra su voluntad para que te observara o tocase tu semen.
Para una mujer, que se masturben viéndola caminar tendría que ser un bello halago.
Sería maravilloso poder masturbarse frente a una joven guapa sin haber cruzado, anteriormente, ni una palabra con ella, así no te percatas de sus defectos, puedes imaginarla a tu antojo, perfecta, nunca descubrirías que es tonta, inculta, superficial, con pelos en la espalda y que ríe igual que una cabra del campo.
A mí, por lo menos, me encantaría que las chicas se masturbaran a mi paso.
Y tener siempre la opción de quedarme o seguir de largo.
SITUACIÓN FICTICIA PARA UN MUNDO FELIZ:
Yo en un autobús de trayecto urbano. Está lleno de pasajeros.
Una chica se sienta en una butaca, a mi lado.
La chica es morena, alta, ojos verdes, inteligente, treinta y pico años perfectamente cuidados. Una bomba atómica la primera vez que la miras. sus abultados pechos luchan contra su ceñida camiseta en busca de la libertad. su culo le palpita. ¿tendrá un corazón en cada nalga?
Desabrocho mi bragueta, saco mi polla y comienzo a masturbarme.
-Oh, que amable eres –dice ella.
-Es usted guapísima. Ha salido tremenda de su casa.
-Uf. Ya veo que sí. Menuda erección le he proporcionado.
-Si, no creo que tarde mucho en terminar.
-Le ayudaría a machacársela si no fuera porque tengo marido.
-No me extraña que tenga marido. Aunque usted poseyera un carácter insufrible, que no lo creo, sólo por poder ver su rostro y cuerpo cada mañana, cada noche, merecería la pena soportarla.
-Ja, ja… ¡Ojalá mi marido dijera lo mismo! De todas maneras tiene tres paradas más para terminar, así que tómelo con calma si lo desea.
-Oh, es usted muy amable por no molestarse. Sin embargo, es imparable. aquí viene, ya lo noto llegar, es usted demasiado sexy.
-Tenga cuidado con el semen. Entro a trabajar ahora. no quiero mancharme.
-Por favor, no se preocupe. apuntaré al cristal de la ventana. He traído pañuelitos…mmm…por cierto. ¿Le importa mirarme a los ojos?
-Por supuesto que no, me encanta ver la cara de la gente cuando eyacula.
-¡OH! ¡OH! ¡ME CORRO!
-¡Bravo! ¡Ja, ja, ja, ja!”
By Ezcritor